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Category Archives: Filosofía

Citas para una breve historia del feminismo

          En esta presentación aparecen algunas de las principales protagonistas de las tres primeras fases del movimiento feminista (feminismo ilustrado, sufragismo y segunda ola feminista), cada una acompañada por una cita (en inglés, salvo en el caso de Clara Campoamor, porque mis clases de Valores Éticos son en inglés). La idea es poder dar una visión general del feminismo a través de las citas, aprovechándolas para explicar el decurso histórico de la lucha de las mujeres, las ideas clave del feminismo (la diferencia entre sexo/género, el concepto de patriarcado…) y para desterrar prejuicios y falsas ideas acerca del feminismo (como que sería un sexismo de signo femenino).

         En mis clases terminamos leyendo este discurso de Susan B. Anthony tras su arresto por haber votado: On Women’s Right to Vote Hay un párrafo más o menos controvertido, en que podría parecer que denigra otra causas por la igualdad, nada más lejos de la realidad. Susan B. Anthony fue una firme y activa defensora del abolicionismo, pero cuando se propuso la Decimoquinta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, que suponía la imposibilidad de denegar el voto por motivos de raza, Susan B Anthony y las feministas de la NWSA (al contrario que las pertenecientes a la AWSA) se mostraron contrarias a aprobarla pues consideraron que afroamericanos y mujeres debían obtener simultáneamente sus derechos civiles y que no hacerlo era aumentar la brecha de discriminación sobre las mujeres. Así, Anthony en el texto critica todas las diferentes formas de aristocracia, pero considera que una de ellas es especialmente odiosa, la “aristocracia del sexo”, pues de hecho condena a más seres humanos que ninguna otra a la servidumbre.

          También, si se va a aprovechar para hablar de feminismo la semana del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, considero que resulta muy interesante estudiar el origen de dicho día, algo que puede hacerse en la página del International Women’s Day

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Hasta siempre Hilary Putnam

           El 13 de Marzo de este año 2016 nos dejó Hilary Putnam, uno de los filósofos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Creador de geniales experimentos mentales para permitirnos intuir la solución a los problemas filosóficos más complejos (la existencia o no del mundo externo, la naturaleza de la mente), crítico sin tapujos (sobretodo con su propia filosofía) y corazón inquieto defensor activo de los Derechos Humanos. La filosofía de Putnam es estimulante, lo mismo para el diletante que para el profesional, y profunda, yo personalmente no sabría ya dar clase sin recurrir a sus enseñanzas.
          En este vídeo Putnam nos hace su propia semblanza:

           Aquí su experimento mental más famoso, el de los cerebros en cubetas, con el que trata de demostrar que la duda escéptica acerca de la existencia de un mundo externo independiente de mi mente es incoherente:

           El anterior experimento mental funciona presuponiendo una determinada teoría del significado: el externismo semántico. Putnam defendió dicha concepción del significado con otro experimento mental bien conocido, el de la Tierra Gemela, con el que pretende demostrar básicamente que los significados no están “en la cabeza”:

 

El mismo experimento mental en castellano:

          En filosofía de la mente Putnam es el padre del funcionalismo (la idea de que nuestra mente puede entenderse como el software y nuestro cerebro como el hardware de un computador, de tal forma que un estado mental puede ser visto como un estado funcional). Aunque más tarde Putnam criticó el funcionalismo, a él se debe el principal argumento a favor del mismo (el de la realizabilidad múltiple de los estados mentales) y con el que terminó con la hegemonía de la teoría de la identidad en filosofía de la mente según la cual un estado mental y un estado cerebral serían idénticos:

          Por fin, aquí os dejo un Storify con los vídeos que acabo de compartir y la historia de las reacciones en Twitter a su muerte ese 13 de Marzo:

Obras filosóficas para (casi) todos los públicos

          Cada fin de curso tengo la enorme satisfacción de recibir uno o dos mensajes de correo de alumnos que van a comenzar una carrera distinta de la de Filosofía en la universidad, pero que no querrían perder el contacto con una disciplina que ha logrado interesarles en el Bachillerato. Normalmente los alumnos piden que les recomiende obras de filosofía que puedan leer por su cuenta y me sugieren temas o autores que les atraen de forma particular. Con los años, pues, he ido elaborando una lista de novelas, ensayos y tratados filosóficos que cualquier estudiante universitario con inquietudes podría leer, pero esa lista inevitablemente tiene un cierto sesgo (supongo que porque yo mismo, por mis preferencias personales, consigo hacer más atractivos unos autores que otros, pero también porque hay ciertos temas filosóficos que preocupan de forma preferente a un joven adulto). Por ello hace tiempo que daba vueltas al proyecto de elaborar una lista de lecturas filosóficas que sirviera de guía no solo a mis alumnos (pasados, presentes y futuros), sino a cualquier persona con inquietudes intelectuales, y recientemente un amigo y antiguo compañero del instituto me pidió que le recomendara obras filosóficas para leer y ya no pude posponer más la tarea. He aquí pues mi lista de obras filosóficas (en verde las que considero más adecuadas para empezar) para no filósofos (y a continuación mis criterios para elaborarla):

Siglos IV-III AEC

  • PlatónCritónBanqueteFedro, Menón, Fedón, Gorgias, Apología de Sócrates, República, Protágoras, Hipias Mayor
  • AristótelesÉtica a Nicómaco, PolíticaPoética
  • EpicuroCarta a MeneceoCarta a Herodoto 

Siglo I AEC

  • CicerónSobre la república, Sobre la naturaleza de los dioses

Siglos I-III

Siglos IV-VI

Siglo XI

Siglo XVI

Siglo XVII

Siglo XVIII

  • Bernard MandevilleFábula de las abejas
  • George BerkeleyTres diálogos entre Hylas y Philonous
  • VoltaireTratado sobre la tolerancia, Cartas filosóficas, Diccionario filosófico 
  • DiderotPensamientos filosóficos
  • David HumeInvestigación sobre el entendimiento humano, Investigaciones sobre los principios de la moral, Diálogos sobre la religión natural
  • J.RousseauDiscurso acerca del origen de la desigualdad entre los hombresEl contrato social
  • Immanuel KantRespuesta a la pregunta “¿Qué es Ilustración?”,  Por la paz perpetua, Idea para una historia universal desde un punto de vista cosmopolitaFundamentación de la metafísica de las costumbres
  • Friedrich SchillerCartas para la educación estética del hombre
  • Mary WollstonecraftVindicación de los derechos de la mujer

Siglo XIX

Siglo XX

          Quiero mencionar además una obra que, sin ser propiamente una obra filosófica sino una introducción al pensamiento filosófico, me parece magistral. Si alguien quisiera tener una idea general de lo que es la filosofía, cuáles son sus principales problemas y respuestas, bastaría con que leyera Pensar, una incitación a la filosofía de Simon Blackburn.

          Todas las obras de la lista son, indudablemente (aunque tal vez habría quien lo discutiría respecto a las obras más recientes), grandes obras dentro de la historia de la filosofía, y lo que las hace más asequibles es al menos uno de los siguientes criterios: a) son obras divulgativas, b) son obras breves (o relativamente breves), c) emplean formatos como el diálogo o el relato de ficción que facilitan la lectura, d) si bien son obras académicas de filosofía no requieren de un dominio especial de la jerga filosófica más técnica, d) tratan temas generales y no específicos objetos de estudio de filósofos profesionales, e) no requieren de conocimientos especiales de otros autores u obras. Hay obras fundamentales de la historia de la filosofía que quedan fuera de esta lista por no cumplir ninguno de estos requisitos (por ejemplo la que tal vez sea la mayor obra filosófica de todos los tiempos, la Crítica de la Razón pura de Kant), pero es que el interés de hacer una selección es precisamente discriminar qué obras filosóficas además de importantes son asequibles para un lector avezado pero sin un entrenamiento filosófico especial. Quedan fuera de la lista muchas obras de metafísica y teoría del conocimiento, porque la mayor parte de las mismas no son fáciles de leer, así como las obras más escolásticas (en sentido estricto y en sentido figurado), y en cambio aparecen más obras vinculadas a cuestiones antropológicas, éticas o políticas, que suelen emplear una terminología menos alejada del uso común del lenguaje (o del uso técnico del lenguaje que existe en otras disciplinas).

         Dentro de la propia lista he querido distinguir libros para principiantes, obras realmente breves o divulgativas. El resto consiste en obras sencillas pero más largas, obras breves pero algo más técnicas, obras que emplean un vocabulario de época (o que supone cierta familiaridad con los sobreentendidos de la época) que puede resultar complicado para un lector actual, y obras largas y de una mayor complejidad filosófica y lingüística. He decidido no incluir artículos en la lista, sino obras completas (aunque algunas sean compilaciones de artículos).

          Ni que decir tiene que esta lista es mejorable, por lo que toda sugerencia será más que bienvenida, esta lista no deja de ser un proyecto en curso.

¿Ética y estética son lo mismo?

          De la pluma del genial Oscar Wilde, he aquí un fragmento de uno de mis discursos favoritos sobre el arte. Se trata del famoso prefacio de El retrato de Dorian Gray.

El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte. […]        

Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Esto es todo. […]            

La vida moral del hombre forma parte del tema para el artista; pero la moralidad del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Hasta las cosas ciertas pueden ser probadas.

Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista constituye un amaneramiento imperdonable de estilo. […]

Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de un arte.

Vicio y virtud son, para el artista, materiales de un arte. […]

Todo arte es, a la vez, superficie y símbolo.

Los que buscan bajo la superficie, lo hacen bajo su propio riesgo.

Los que intentan descifrar el símbolo, lo hacen también bajo su propio riesgo.

Es al espectador, y no la vida, a quien refleja realmente el arte. […]

Podemos perdonar a un hombre el haber hecho una cosa útil, en tanto que no la admire. La única disculpa de haber hecho una cosa inútil es admirarla intensamente.

Todo arte es completamente inútil.

          Se suele tener este texto por un manifiesto de l’art pour l’art, pero eso es reductor, este texto tiene alcance universal y filosófico. La última línea resume el concepto de belleza kantiano, el arte sería aquello que place desinteresadamente. Wilde no niega la importancia de la idea en el arte (“todo arte es, a la vez, superficie y símbolo”), sino que defiende que el arte perfecto es aquel en que la idea y la materia encajan de forma perfecta, ambas cosas son medios para el arte, y el artista el experto en emplearlos, un técnico (un poietes). Pensemos lo que resulta de la subordinación de la materia a la idea, al mensaje: propaganda. El arte “moral” se convierte en panfleto, en sermón. Cuando el arte es interesado, pierde el interés como arte, “los libros están bien o mal escritos”.

             Este texto sería de lectura casi obligatoria al abordarse la estética filosófica en la asignatura de Filosofía y Ciudadanía.

¿Fiat iustitia, pereat mundus?

          Lo reconozco, soy un enamorado de Albert Camus. Propongo aquí para comentario un texto suyo (algo largo, sí) extraído de Los justos, obra de teatro sobre un grupo terrorista en la Rusia zarista. En este fragmento del segundo acto Yanek Kaliayev se niega a matar al Gran Duque Sergio como previsto porque le acompañan sus sobrinos, Stepan se lo reprocha:

DORA: Yanek está conforme en matar al Gran Duque, ya que su muerte puede anticipar el día en que los niños rusos no se mueran de hambre. Eso no es fácil. Pero la muerte de los sobrinos del Gran Duque no impedirá que ningún niño se muera de hambre. Hasta en la destrucción hay un orden, hay límites.

STEPAN (Violentamente): No hay límites. La verdad es que vosotros no creéis en la revolución. (Todos se levantan, menos YANEK) Vosotros no creéis. Si creyerais totalmente, completamente, en ella, sí estuvierais seguros de que con nuestros sacrificios y nuestras victorias llegaremos a construir una Rusia liberada del despotismo, una tierra de libertad que acabará por cubrir el mundo entero, si no dudarais de que entonces el hombre, liberado de sus amos y de sus prejuicios alzará al cielo la cara de los verdaderos dioses, ¿qué pesaría la muerte de dos niños? Admitiríais que os asisten todos los derechos, todos, ¿me oís? Y si esta muerte os detiene es porque no tenéis seguridad de estar en vuestro derecho. No creéis en la revolución. (Silencio. KALIAYEV se levanta.) […]

KALIAYEV: Hay que estar muy seguro de que llegará ese día para negar todo lo que hace que un hombre consienta en vivir.

STEPAN: Yo estoy seguro.

KALIAYEV: No puedes estarlo. Para saber quién de los dos, tú o yo, tiene razón, se necesitará quizá el sacrificio de tres generaciones, varias guerras, revoluciones terribles. Cuando esta lluvia de sangre se haya secado sobre la tierra, tú y yo llevaremos ya mucho tiempo confundidos con el polvo.

STEPAN: Otros vendrán entonces, y los saludo como a hermanos.

KALIAYEV (gritando): Otros… ¡Sí! Pero yo amo a los que viven hoy en la misma tierra que yo, y es a ellos a quienes saludo. Por ellos lucho y consiento en morir. Y por una ciudad lejana, de la que no estoy seguro, no iré a golpear el rostro de mis hermanos. No iré a aumentar la injusticia viviente por una justicia muerta. (Más bajo pero con firmeza.) Hermanos, quiero hablaros francamente y deciros por lo menos esto que podría decir el más simple de nuestros campesinos: matar niños es contrario al honor. Y si alguna vez, en vida mía, la revolución llegara a separarse del honor, yo me apartaría de ella.

          Este texto plantea un dilema moral y político cuyo centro es la discusión entre una ética deontológica y una ética utilitarista, pero también nos permite estudiar el concepto de “derecho” que tan a la ligera invoca Stepan para justificar el asesinato, o la relevancia de la confianza, las creencias, los principios y los sentimientos en la acción moral. Cabe preguntarnos si Kaliayev se autoengaña y en realidad su voluntad ha sido débil (y podemos investigar en qué consiste la akrasia), o si por el contrario es honesto. ¿Son los miramientos de Kaliayev falta de compromiso, mala fe sartreana, o Stepan es un fanático? Podemos preguntarnos si es posible justificar o no la violencia, si lo es o no intrínsecamente o por sus consecuencias, o si depende de la situación, y en ese caso qué situación la haría legítima. ¿Es legítimo el tiranicidio? ¿Es todo atentado contra una autoridad tiranicidio? ¿Qué nos permite distinguir entre rebelión, terrorismo y revolución?

          El cambio social, el bien, el Estado, son temas que dan pie para abordar la disyuntiva que plantea este diálogo en la asignatura de Filosofía & Ciudadanía.

¿Qué es la belleza?

¿Belleza real?

          Hace unos años una marca de cosmética lanzaba una campaña publicitaria con el lema “Por La Belleza Real” y con ello, sin saberlo, hacían una fuerte apuesta metafísica respecto al significado de “belleza”.

          El concepto de “belleza real” suscita muchas e interesantes preguntas acerca del significado de la belleza, que sirven para introducir la reflexión filosófica acerca del arte y de lo bello en el tema “Naturaleza, cultura y sociedad” de la Filosofía & Ciudadanía de 1º de Bachillerato.

          Si hay una belleza real, ¿es porque existe otra irreal? ¿Qué belleza sería esa, una belleza aparente? Lo contrario de aparente es invisible, ¿y por qué habría de ser más real la belleza invisible? Es más, ¿tiene sentido la noción de belleza invisible, puede ser bello lo que no lo parece? O podríamos pensar que aparente es aquella belleza que parece bella sin serlo realmente pero, una vez más, ¿qué es eso de algo que parece bello sin serlo, no es la belleza un rasgo fenoménico, de la apariencia de los objetos, o hay algo así como la belleza en sí misma independiente de los objetos bellos?

          También, tendemos a suponer que la realidad es algo objetivo, pero solemos entender que la belleza es algo subjetivo. Si hablamos de belleza real, ¿es porque hay cosas objetivamente bellas? ¿Queremos decir de la belleza cuando decimos que es real que se trata de un hecho y no de una apreciación? Pero si la belleza es un hecho, ¿cómo podría nadie equivocarse respecto a qué es lo bello y tener por realmente bello lo que no es sino una belleza irreal? ¿Sería posible aprender a apreciar lo bello, aprender a desentrañar el hecho de la belleza?

          Los anunciantes no pretenden suscitar este debate entre verdad y apariencia o universalismo y relativismo, lo que su uso de la idea de “belleza real” lleva implícito es la idea de que aparece en los medios un tipo de belleza que es ficticio, que no es el que se da en la realidad. ¿Pero quiere eso decir que los y las modelos que vemos en la publicidad no existen, son irreales? Más bien parece que la belleza de esos modelos no abunda, no es la que podemos percibir a menudo. ¿Pero por qué habría de ser abundante la belleza? La belleza de las modelos atípicas de la campaña de Dove no es más real que las de las modelos tradicionales, pero en lo que pone el acento la campaña es que tampoco menos. Pero entonces, ¿qué sería belleza irreal? Sencillamente la no belleza, la fealdad. ¿Y no es obvia la fealdad, por qué habría que hacer campaña por la belleza real? Una vez más, se trata de defender algo que es belleza y que es más habitual que la belleza que tiende a aparecer en los medios, pero una vez más, ¿por qué lo bello que abunda habría de ser mejor o más real que lo bello que escasea? De hecho tenemos por bellas las obras de arte, y no participan de lo abundante. La belleza en el arte es, por el contrario, extraordinaria, es más que belleza, es… mejor que la belleza real.

          ¿Qué es entonces la belleza real? ¿La belleza anodina? Pero lo anodino, lo mediocre, ¿no es eso lo feo? O acaso ocurra que en lo aparentemente anodino se de lo extraordinario, y por eso es necesario hacer campaña por la belleza real, o mejor dicho, por una belleza real, aquella que se esconde, que nos pasa desapercibida camuflada en la cotidianeidad. Tal vez tenía razón el viejo Tales y todo está lleno de dioses.

Realidad y libertad en “Matrix”

Simulacro de obra de Baudrillard

Simulacro de obra de Baudrillard

“La ilusión ya no es posible porque la realidad tampoco lo es.” Jean Baudrillard, Cultura y simulacro
 

¿Qué es la realidad?

          En principio, en el universo de Matrix (1999 – Andy & Larry Wachowski) coinciden dos planos de la realidad: uno de ellos es el de la realidad virtual (plano A) enmarcada en el año 1999 y simulada por ordenador para controlar las mentes de los humanos cultivados por las máquinas, el otro es el de la realidad física (plano B) enmarcada cerca del año 2199 y donde están los cuerpos de las mentes que viven en Matrix y aquellos humanos (cuerpo y mente) rebeldes que han nacido de forma natural. Nuestras intuiciones nos llevan a afirmar que el plano B es el de la auténtica realidad, no obstante cabe defender, como hace Morfeo, que si por realidad me refiero a “lo que puedes sentir, saborear, oler y ver, lo real podrían ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro”. Desde el punto de vista del yo la diferencia entre las dos realidades es que en el plano A sus percepciones son generadas artificialmente por el ordenador que controla Matrix y en el plano B son causadas por los objetos reales, luego en principio ambas realidades son indistinguibles si atendemos a la teoría de la representación mental, pues en cualquier caso solo tendríamos acceso directo a nuestras percepciones, y no directamente a aquello que las causa (como sostendría en cambio el realismo ingenuo).

          Desde una postura realista (Locke) habría que defender que solo la del plano B es la auténtica realidad, pues nuestras representaciones mentales son causadas por objetos externos (por una realidad externa) a nuestra propia mente. Desde el idealismo (Berkeley) en cambio tan real como el B es el plano A, pues dado que solo tenemos acceso en ambos casos a nuestras representaciones, de hecho solo es real para nosotros lo que hay en nuestra mente. Los rebeldes hacen una apuesta realista, Cifra, el traidor, idealista. ¿Quién tiene razón? ¿Hay ilusión/realidad o capas de simulacros?

El desierto de lo real

El desierto de lo real

El oráculo

          El hecho de que el Oráculo diga que Neo no es el elegido y que no obstante este sí lo sea es una contradicción solo aparente. Que Neo se convierta de hecho en el elegido depende de que el Oráculo le diga que no lo es, pues al decirlo pone en marcha la cadena causal que lleva al efecto de que Neo acabe creyendo firmemente que es el elegido, lo cual en Matrix equivale a serlo. Fuera de Matrix las leyes de la física obedecen a un determinismo causal del que presumiblemente escapan las acciones humanas que obedecen no a simples causas, sino a razones que explican los motivos por los que se mueve la libre voluntad de los humanos. En Matrix las razones se convierten en causas determinantes: dado que no hay un mundo externo a la mente con leyes físicas independientes sino que todo ocurre en el plano mental, las leyes de la acción humana y las de los sucesos naturales coinciden, y no porque éstos determinen las primeras, sino al revés, los deseos pueden convertirse en hecho determinando de forma necesaria la realidad. Cuando Neo va a ver al Oráculo este le dice que no se preocupe por el jarrón, a resultas de lo cual Neo rompe el jarrón, la pregunta que le hace el Oráculo es: “¿Lo habrías roto de no haberte dicho nada?” La pregunta que debemos hacernos es: ¿Habría sido el elegido Neo de no haberle dicho el Oráculo que no lo era? La respuesta a ambas preguntas es la misma.

          En Matrix solo un requisito es necesario para que funcione un Oráculo, que quien lo consulta crea firmemente en él, a fin de cuentas ese Oráculo no está fuera de la mente de los humanos conectados a Matrix, luego si sus mentes están convencidas de la veracidad de sus predicciones, esas mismas mentes las convierten por ese mismo convencimiento en veraces.

"Temet nosce" Conócete a ti mismo

“Temet nosce” Conócete a ti mismo

Salir de la caverna

Matrix como mundo de las apariencias frente a la auténtica realidad

          Dice Morfeo antes de ofrecerle la pastilla roja a Neo: “Matrix nos rodea, está por todas partes, incluso ahora mismo, en esta habitación. Puedes verlo si miras por la ventana o enciendes la televisión. Puedes sentirlo cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto delante de tus ojos para ocultarte la verdad.” Conforme avanza la película entendemos que esta descripción de Matrix es literal y no metafórica, pero su sentido metafórico forma parte también del debate filosófico que abre la película. Los ejemplos escogidos por Morfeo no son casuales: la televisión aparece en el pensamiento crítico como un medio de comunicación que manipula y adormece a las masas (estaríamos enchufados a la televisión como lo están los humanos a Matrix); y trabajo, iglesia e impuestos vendrían a ser la rutina conformista con el sistema económico y social preestablecido (producir, obedecer la moral establecida y mantener económicamente al Estado). A ello hay que añadirle la dependencia de la tecnología que existe en el mundo “real” (plano B) como consecuencia del camino emprendido por los humanos en la época simulada en Matrix (nuestro presente, plano A), el abuso de la tecnología para vivir habría llevado a vivir para la tecnología (literalmente incluso, convirtiéndonos en fuente principal de energía de las máquinas).

          Aquellos que están fuera de Matrix son presentados como antisistemas, y literalmente lo son, y su tarea en Matrix es la “liberación de mentes”, esto es, sacar de la caverna platónica (que en este caso se presenta como sociedad de consumo), incluso a pesar de sí mismos, a aquellos que están dispuestos a poner en duda su vida tal cual es, a salirse de sus raíles prediseñados por la sociedad de la que forman parte. Así, para los agentes que defienden el sistema, los rebeldes son terroristas, y desde el punto de vista de estos últimos Cifra es irremediablemente un traidor. La película emplea una estética de épica revolucionaria equiparando la rebelión de los humanos contra las máquinas con la rebelión de una vanguardia idealista contra el orden establecido (tampoco es casual que los enemigos sean policías trajeados, como si representaran al poder económico y a las fuerzas de seguridad simultáneamente). Matrix es la caverna y Morfeo el filósofo que nos saca de ella. Platonismo “en la era de la reproductividad técnica”.

¿Revolucionarios o iluminados?

          ¿Pero realmente son héroes estos rebeldes? Desde el punto de vista de la película sí, pero plantearnos ciertas preguntas puede sembrar la duda: ¿El yo, es el cuerpo o la mente? Porque si consideramos que el yo es sobretodo su mente, entonces estos rebeldes en cierto sentido no liberan mentes, matan un yo para sustituirlo por otro con reminiscencias del yo anterior, o matan una vida y generan otra con el mismo sujeto. La película presenta a Morfeo y sus acólitos como rebeldes, pero podemos verlos como unos iluminados que no dudan en matar mentes en Matrix (luego humanos, dado que “el cuerpo no puede vivir sin la mente” dice Morfeo) como meros daños colaterales. ¿Es Matrix una excusa para matar impunemente, por qué sería preferible mi vida fuera de Matrix a la que llevo dentro que me he ido forjando con pleno convencimiento de ser real? Si a Neo le parecía que en cierto restaurante hacían unos fideos buenísimos es que así era, los hacían, porque de hecho sus percepciones de la realidad de Matrix y la realidad física son indiscernibles. Neo acepta su vida como guerrillero, ¿pero por qué habría nadie de sentirse obligado a llevar dicha vida por ser “auténtica”?

          La justificación de los rebeldes es la de salvar de la extinción a la especie humana “libre” o “salvaje” que vive en la realidad física (plano B), en Sion, pero lo hace a costa de gran número de humanos “domesticados” de la realidad virtual (plano A), luego podríamos concluir que solo persiguen su propio interés porque, ¿por qué iba a ser peor la vida “domesticada” si es indistinguible de la real? Si el cuerpo en cualquier caso solo accede a sus propias representaciones, ¿qué más da la causa de las mismas? Es más, ¿qué garantía tienen los rebeldes de no estar en otra Matrix, en una segunda capa en que la vida que les ofrece el sistema es la ficción de una rebelión contra el sistema? De hecho, dado el final de la película (la muerte y resurrección de Neo por el amor de Trinity que convierte en imposible su muerte) estas múltiples capas de Matrix parecen muy plausibles. No habría dos planos, solo simulacros superpuestos potencialmente infinitos. ¿Qué es la realidad? Como dice Wittgenstein de la certeza, sería “un tono de voz”, un estado de ánimo, fe, confianza, poco más.

¿Dónde está la caverna?

          La película se autorrefuta en el monólogo final de Neo bajo el rótulo de “SYSTEM FAILURE”, pues la vida que se ofrece y el sistema que se destruye están dentro de Matrix, y no fuera. La auténtica revolución está en liberar las mentes pero dejando los cuerpos (y por tanto las vivencias, las percepciones) en Matrix. Dice Neo: “Sé que estáis ahí. Percibo vuestra presencia. Sé que tenéis miedo. Nos teméis a nosotros. Teméis el cambio. […] Voy a colgar el teléfono y luego voy a enseñarles a todos lo que vosotros no queréis que vean. Les enseñaré un mundo sin vosotros. Un mundo sin reglas y sin controles, sin límites ni fronteras. Un mundo donde cualquier cosa sea posible.” ¿Y cuál es ese mundo en el que cualquier cosa sea posible? Desde luego el de la realidad física (plano B) no, sino Matrix, eso sí, un mundo Matrix en que seamos autoconscientes de su virtualidad (nuestras mentes hayan sido liberadas). Solo ese mundo podría no tener límites ni fronteras, la realidad física está llena de ellas (sin ir más lejos, Neo no podría resucitar en ella). ¿Cuál es entonces el referente de ese “vosotros”? Parece que el de los “gobernantes” de Matrix, que sientan unas reglas que no se pueden transgredir salvo que despierte la conciencia de la virtualidad del mundo, pero no las máquinas fuera de Matrix. Lo que nos garantiza la libertad absoluta es seguir siendo su fuente de energía, pero a sabiendas. Pero entonces esta revolución deja fuera a los humanos “salvajes” y condena a la perdición a la ciudad de Sion y nos conduce irremediablemente a lo dicho más arriba: luchar por la libertad de los humanos insertados en Matrix no es lo mismo que luchar por la libertad de la especie humana libre, pues desinsertar los cuerpos de Matrix no es liberar humanos, es exiliarlos de una realidad a otra, es trasladar a sus mentes de plano. Pero cada persona debe ser libre en el plano en que esté, dicho traslado de la persona no es en sí mismo un acto de liberación (viene a ser un cambio de caverna, no una salida, pues al fin y al cabo la mente es la caverna y no se puede salir de ella). Como decía Nietzsche en El crepúsculo de los ídolos: “Hemos eliminado el mundo verdadero: ¿qué mundo ha quedado?, ¿acaso el aparente?… ¡No!, ¡al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado también el aparente!”

          ¿Cuál es entonces la caverna? La ignorancia autocomplaciente, lo que Sartre llamaba la mala fe, no asumir la contingencia de la existencia, la responsabilidad sobre la propia vida y dejar en cambio que otros decidan por nosotros qué vida llevamos. Dice Cifra que “la ignorancia es la felicidad” y esa sería, en términos de Heidegger, una existencia inauténtica, pues es una ignorancia elegida, una vida ficticia a sabiendas causada por otros, preelegida, y no resultado de las elecciones. La caverna al fin es el velo ante nuestros ojos que nos hace pensar que solo hay un modelo posible de vida, lo cual supone la aceptación tácita de que esta no es un producto nuestro, sino un producto manufacturado que consumimos sin más. Es legítimo que Cifra pretenda volver a Matrix, no que quiera que le borren sus recuerdos y le den una vida nueva preelegida, vivida como si nunca hubiera existido sujeto alguno que la eligiera.

¿Pastilla roja o pastilla azul?

¿Pastilla roja o pastilla azul?

Si queréis saber más:

The Matrix as Metaphysics, artículo fundamental de David J. Chalmers

“The Matrix” decoded, entrevista con Jean Baudrillard